09
nov
14

Coge el dinero y corre

Artículo de opinión. Javier Madrazo Lavín

El escándalo de las “tarjetas negras” de Caja Madrid y Bankia pone de manifiesto, una vez más, la prepotencia, la soberbia y cinismo de quienes en España han defendido la política económica más neoliberal y regresiva, vinculando la recuperación a la imposición de la austeridad, los recortes sociales y la privatización de servicios públicos, mientras ellos dilapidaban una fortuna en gastos superfluos, que terminamos pagando todos a escote.

En realidad, es sólo un ejemplo más de tantos casos de corrupción, que se suceden los unos a los otros en una cadena sin fin. Todas las instituciones del Estado están implicadas en esta lacra, que evidencia una falta de moral y ética por parte de muchos de quienes nos representan. En el origen de todos estos atropellos se encuentra la impunidad con la que han obrado y la enorme codicia que han demostrado. De igual manera es innegable que se han socializado estas actuaciones inmorales actuando sus responsables como una auténtica mafia, activando la ley del silencio para protegerse los unos a los otros. De esta telaraña de corrupción tampoco se han librado quienes deberían ser ejemplo de honestidad y rectitud, como son muchos cuadros sindicales y dirigentes políticos de organizaciones de la izquierda. Es incalculable el daño, en imagen y credibilidad, que estas prácticas han generado en estas organizaciones y en el trabajo de la mayoría de sus militantes que luchan día a día de forma generosa y ejemplar.

Hasta la fecha todos estos delitos han quedado impunes; las condenas, cuando las ha habido, han sido testimoniales, demostrando con hechos que la justicia no es igual para todos. Ahora, ante el estallido de la indignación social, la corrupción parece estar por primera vez perseguida, aunque quienes se han servido de los recursos públicos para su enriquecimiento personal permanecen en libertad y con sus cuentas blindadas en paraísos fiscales. Y sin propósito de enmienda.

Las instituciones y sus representantes, para una buena parte de la población, carecen de credibilidad y legitimidad democrática. Se podría decir que se lo han ganado a pulso. Quiénes han ostentado las principales responsabilidades políticas y económicas han demostrado en primer lugar, una gran incapacidad para resolver los problemas de la ciudadanía y en segundo lugar, una falta de escrúpulos y principios para gestionar con honradez los recursos públicos.

Muchos de los que así han actuado, es sí, con el dinero público en cuentas privadas, nos dicen que no hay recursos para financiar políticas sociales, ni pensiones justas, ni prestaciones por desempleo a las personas que pierden su trabajo y no encuentran otro. Tampoco hay fondos para garantizar la educación y la sanidad. Seguro que si devolvieran todo lo que se han llevado la situación sería otra. Nos encontramos en los estertores de la etapa que se inició en la transición del 78. Es urgente una regeneración de la Política y de los dirigentes políticos. De quienes han hecho de la política una profesión. Resulta imprescindible la incorporación de la primarias abiertas a la ciudadanía para elección de los candidatos y candidatas; la posibilidad de la revocación; la limitación de mandatos y de salarios…En definitiva es urgente dar el poder al pueblo y quitárselo a las cúpulas y “aparatos”. En nuestras manos está hacer efectiva la indignación social. Las elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo son una buena ocasión para ello. No la desaprovechemos.

07
oct
14

Conferencia de Atxaga: Lo que hay debajo de nuestras ideas

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06
oct
14

Homenaje al CHE en Euskadi

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04
oct
14

Sin ánimo de convencer a nadie

Artículo de opinión. Javier Madrazo Lavín

El Premio Nobel de Literatura, José Saramago, con quien tuve la ocasión de compartir largas conversaciones, solía repetir un pensamiento, que siempre me ha hecho reflexionar. “He aprendido -decía- a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro”. Me vienen a la memoria estas palabras cuando caigo en la tentación, posiblemente tan bienintencionada como inútil, de pretender puntualizar informaciones publicadas sobre un acercamiento de mi persona a Podemos. Fiel a las enseñanzas de José Saramago, quiero aclarar desde un inicio que en mi ánimo no está convencer a nadie. Me limitaré a explicar mi posición y después que cada quien interprete lo que considere.

En 2009, concluida mi etapa como Consejero del Gobierno vasco y Coordinador general de Ezker Batua, me reincorporé a mi plaza como profesor de Filosofía en Bilbao. Han transcurrido, desde entonces, cinco años en los que he estado alejado de la actividad pública, centrado en mi trabajo y en el aprendizaje del euskera. Anuncié que cerraba un ciclo y así ha sido. Siempre he pensado que la dedicación a la política, como cargo remunerado, debe tener fecha de caducidad y lo he cumplido. Otra cosa distinta son las convicciones y el compromiso. Mantengo los mismos principios y valores, que me motivaron hace casi 40 años a participar en movimientos sociales, particularmente en el antimilitarista, o a formar parte de lo que más tarde fue Gesto por la Paz.

Mi militancia en el Partido Comunista de Euskadi e Izquierda Unida en 1986 respondió a estos mismos planteamientos. Me afilié a unas siglas que jamás hubieran sido las elegidas por nadie que tuviera ambición de hacer carrera política. Euskadiko Ezkerra y Batasuna aglutinaban en aquel tiempo el voto de izquierda, y Ezker Batua era una fuerza testimonial. En 1994 entró en la Cámara de Gasteiz y en 2001 en el Gobierno vasco. Esta última no fue una decisión fácil. Éramos conscientes de los riesgos que implicaba, entre ellos la pérdida de perfil propio como consecuencia del pacto suscrito con PNV y EA. Esta última formación está integrada hoy en Bildu, junto a personas que fueron cargos públicos de Ezker Batua y ahora lo son de la izquierda abertzale.

Nuestra presencia en el Gobierno vasco, con sólo tres escaños en el Parlamento de Gasteiz, nos obligó a llegar a acuerdos, que como es obvio conllevan renuncias. Hubo quienes no entendieron este paso, y con seguridad tuvieron sus razones para ello. Sin embargo, echando la vista hacia atrás, creo que la contribución de Ezker Batua al Gobierno vasco fue positiva. Se aprobaron leyes importantes como fueron la de parejas de hecho, suelo, servicios sociales, infancia, cooperación al desarrollo… Se desarrollaron medidas activas de reconocimiento a las víctimas de la dictadura, se crearon las primeras Direcciones de Participación Ciudadana e Inmigración, se impulsaron servicios en favor de la integración como Heldu, espacios pioneros destinados a personas drogodependientes,…

Se dio un gran impulso a la vivienda protegida de precio asequible (50.000 pisos en ocho años), se potenció el parque de alquiler social, prácticamente inexistente, se pusieron en marcha mecanismos y normativa contra el fraude,… Incluso dejamos redactada una ley que incluía el reconocimiento del derecho a la vivienda como derecho subjetivo y un canon para penalizar la vivienda vacía, que hoy proponen otros grupos. No es mi intención reivindicar la acción de Gobierno de Ezker Batua, entre otras cosas porque cada quien ya tiene su opinión formada. Se nos demonizó por defender el derecho a decidir, acusándonos de entreguismo al nacionalismo, pero en realidad sentamos la base de un debate que se ha materializado en Escocia y ha sido considerado un modelo de democracia.

Muchas de las personas que nos acusaron de buscar el poder por el poder, hoy continúan en él, haciendo de la política su profesión, pero éste no es mi caso. Soy militante de base de Ezkerra-Berdeak, del mismo modo que he acudido a encuentros de Podemos, con anterioridad a las elecciones europeas y también con posterioridad. En todos los casos lo hago a título individual y sin más aspiración que contribuir al avance de la izquierda, la justicia social, la igualdad de oportunidades y la democracia real. Vivimos un momento esperanzador, en el que la ciudadanía exige poner fin al régimen del 78 para abrir un nuevo proceso constituyente, que ponga punto final a la dictadura impuesta por la Troika y los mercados, y que suponga un cambio radical de modelo económico, político y social.

Es necesario crear un nuevo escenario que supere los consensos alcanzados tras el régimen franquista, que no tuvieron más objetivo que perpetuar en el poder a la banca y a la derecha, buscando la legitimidad en una monarquía impuesta y en una supuesta pluralidad política asentada en una ley electoral profundamente antidemocrática. Soy de la opinión de que las mismas fuerzas que cerraron la primera transición harán ahora todo lo posible para preservar sus privilegios. Voces autorizadas del PP y PSOE claman ya por un pacto de Estado entre las dos formaciones. No sé hasta dónde llegará Podemos, pero si sé que representa una amenaza para este sistema, y sólo por ello su existencia está más que justificada. Ojalá las Candidaturas Ciudadanas de unidad popular que se preparan en innumerables ciudades y municipios obtengan el respaldo que las encuestas atribuyen a Podemos.

Ganará la democracia.

14
sep
14

Recuperar la política

Artículo de opinión. Javier Madrazo Lavín
Publicado en Noticias Obreras. Septiembre 2014

Comenzamos un nuevo curso político lleno de retos e incertidumbres, pero también de oportunidades. Un curso que estará marcado por dos acontecimientos principales: la convocatoria de la consulta en Cataluña y las elecciones municipales y autonómicas( excepto las llamadas históricas).
En relación a la consulta todo apunta a que será suspendida por el Tribunal Constitucional y que dicha suspensión dará lugar a la convocatoria de elecciones anticipadas de carácter plebiscitario.
Resulta necesario aprobar una ley que regule la convocatoria de consultas y referéndum como sucede en países avanzados de Europa. En una democracia participativa debe ser normal contar con la opinión de las personas para tomar decisiones sobre cuestiones especialmente relevantes que afecten directamente a sus intereses. Lamentablemente el debate abierto en Cataluña se ha convertido más en una dinámica de confrontación partidista y electoralista entre nacionalismos excluyentes (de uno y otro signo) que en un debate sensato que busque dar cauce democrático a las aspiraciones legítimas de autogobierno. Como se suele decir “de aquellos polvos vienen estos lodos”, por lo que dar portazos de forma intransigente y autoritaria a los problemas políticos no ayuda a la resolución de los mismos. Eso ocurrió con la reforma del Estatuto de Cataluña o con el de Euskadi (el llamado plan Ibarretxe). El portazo dado en el Congreso de los diputados,por parte de los dos partidos mayoritarios(PP y PSOE), a abordar unas reformas estatutarias aprobadas democráticamente y siguiendo los procedimientos legales ha contribuido a agudizar y enquistar el problema. Si se quiere evitar el choque de trenes es imprescindible apostar por el diálogo y el consenso buscando puntos de aproximación, lo cuál significa realizar cesiones por todas las partes , A ello no ayuda nada la actitud inmovilista del gobierno central, que es quién tiene la responsabilidad de tomar la iniciativa moviendo “ficha” y planteando una oferta de diálogo para abordar la necesaria revisión del modelo de Estado y de financiación, que dote de estabilidad a un Estado como el español que tiene carácter plurinacional.

Por otro lado, este curso político tendrá un marcado carácter electoral .Las elecciones europeas pusieron de manifiesto que nos encontramos ante un cambio de ciclo y de paradigma en las formas de representación política. Seguramente , tal como apuntan las encuestas y los estudios que vamos conociendo, este cambio se irá consolidando el las próximas e inminentes citas con las urnas. Día a día se van consolidando y extendiendo las candidaturas ciudadanas tipo GANEMOS en línea con la iniciativa puesta en marcha en Barcelona por Ada Colau. Estas plataformas pueden ser un buen lugar de encuentro para que se dé la imprescindible unidad de las fuerzas políticas progresistas(Podemos,IU,Equo,Compromís,Anova,Chunta,CUP…) y de los movimientos sociales junto con tantos ciudadan@s que han dicho basta ya y que quieren una modificación de las prioridades de la política, para poner esta al servicio de la gente y de los que peor lo está pasando. La prioridad principal debe ser la de garantizar trabajo y vida digna para todo@s mediante la transformación de un modelo económico y productivo que ,hoy por hoy, beneficia a las grandes empresas y entidades financieras. Ninguna familia trabajadora debe quedar desamparada( renta mínima suficiente, alimentación adecuada , suministro suficiente de agua, luz y gas…) .
Afortunadamente cada vez crece la conciencia de que la política no puede ser monopolío de una minoría que se perpetúa en el poder y que opera al servicio de los poderosos(Troika,banca…) en vez de hacerlo al servicio del pueblo.Hemos visto que lo que sucedió en las movilizaciones del 15M,mareas,22M…no fué “flor de un día” si no que refleja la toma de conciencia y de decisión de muchísima gente que quiere ser protagonista de su presente y de su futuro, y que no está dispuesta a seguir delegando su destino y el de la sociedad en manos de políticos profesionales . Ello no debe llevarnos a pensar que la gran mayoría de los cargos públicos son “casta”; de hecho realizan una labor desinteresada y con gran entrega personal.
Este empoderamiento de la ciudadanía está poniendo extremadamente nerviosa a la derecha que está pensando en cambiar la ley electoral, reduciendo el número de diputad@s como han hecho en Castilla La Mancha o bien otorgando la alcaldía a la lista más votada, para mantener en sus manos el poder institucional. De todos modos, ninguna maniobra que quiera alterar las reglas de juego servirá para frenar la ola de indignación popular ante tanta corrupción o ante tanto empobrecimiento de las clases populares.

22
ago
14

Toma de conciencia

Artículo de opinión publicado en Noticias Obreras.
Javier Madrazo.

El escritor y economista José Luis Sampedro decía, en unas declaraciones realizadas poco tiempo antes de su muerte, que en España “no hay democracia”. “Aquí -añadía entonces en referencia a la política económica y social impuesta por la Unión Europea como respuesta a la crisis- solo hay voto una vez cada cuatro años”. Sin duda alguna, las palabras de José Luis Sampedro son compartidas por una parte importante de la ciudadanía, que en las últimas elecciones europeas decidió dar su voto a un movimiento emergente, que reclama un nuevo modo de entender y hacer política. Gobierno del pueblo y por el pueblo.
Podemos ha sido la gran sorpresa de unos comicios, en los que las dos formaciones políticas mayoritarias han visto por primera vez en peligro su hegemonía, mientras Izquierda Unida no ha logrado cumplir sus expectativas. La candidatura encabezada por Pablo Iglesias ha generado un auténtico tsunami, que ha forzado, en gran medida, la abdicación de Juan Carlos I y ha obligado a Alfredo Pérez Rubalcaba a poner punto final a una deriva del PSOE, que en nombre de la estabilidad se había situado en el mismo espacio que el Partido popular. Nunca 1.250.000 votos han tenido un impacto mayor.
La crisis económica ha puesto en evidencia las debilidades de un sistema político, en el que los representantes de la ciudadanía actúan bajo los dictados de organismos ajenos a la voluntad popular. La hipocresía y el cinismo de quienes defienden criterios de austeridad, recortes y ajustes, pero después mantienen privilegios inadmisibles han quedado al descubierto. El éxito de Podemos sólo se explica desde la toma de conciencia ante los abusos y atropellos cometidos desde el poder establecido. PP y PSOE no han sabido o no han querido percibir este descontento, que tuvo su primera expresión en el movimiento 15M. Hoy, pagan su error.
Resulta difícil aventurar cuál será en el medio plazo el futuro de Podemos. Hay quienes les vaticinan una larga trayectoria y quienes piensan que no llegarán lejos. Será necesario esperar para ver cómo evolucionan, cómo se organizan y sobre todo cómo mantienen viva la ilusión que han despertado. Personalmente, creo que han venido para quedarse. Han logrado sacudir un sistema agotado, han demostrado que el bipartidismo atenta contra la pluralidad y han situado a las personas en el centro de la actividad pública. La democracia se pervirtió el mismo día el mismo día en el que el poder político se rindió al poder financiero.
Sampedro lo tenía claro: “Votamos a políticos y nos mandan financieros”. Una gran verdad. Y esta vez parece que hemos aprendido la lección. Podemos es instrumento necesario apara aglutinar la rebeldía, la voluntad de recuperar el protagonismo para la ciudadanía, pero el valor real, no debemos olvidarlo, está en las personas que quieren decidir por sí mismas, que se niegan a que sus vidas las controlen el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Ésta es la revolución pacífica que está en el origen del apoyo recibido por Podemos. Y ello es motivo de alegría . Es un gran paso para avanzar hacia un mundo más justo, solidario y comprometido.

12
ago
14

GANEMOS, primera llamada

Por Mario Ortega, Licenciado en Ciencias Químicas y Doctor en Ciencias y Tecnologías del Medio Ambiente
http://www.paralelo36andalucia.com/ganemos-primera-llamada/

Podemos ha tenido éxito, el éxito es centrípeto.

Ha tenido éxito por lo bien que lo han hecho, y este bien hacer no es sólo producto de la inteligencia grupal de un puñado de personas con conocimientos suficientes para ponerlos al servicio de una causa tan justa como enorme, cambiar el actual poder político de casta, esencialmente bipartidista y de élite, por el poder popular, de la gente. Ganar la democracia herida y fortalecerla. La inteligencia grupal admirable es una condición necesaria, pero no suficiente.

La semilla ha germinado porque se dan las condiciones sociales (la tierra sobre la que cultivar) y el clima favorable. He ahí otra razón determinante para la obtención del fruto. Ahora el tallo se hace fuerte y las hojas reman al sol y, por tanto, “podríamos” ver los frutos ya en el primer año de cultivo. Solo podríamos, porque pueden ocurrir muchas cosas mientras tanto. Pueden ocurrir vendavales, lluvias intensas o sequías. Puede ocurrir que las condiciones de posibilidad cambien, podría ocurrir. Podría ocurrir que la cosecha no fuese tan ganadora como la ilusión cree y la realidad precisa. Podría ocurrir que hubiese que esperar cuatro años más con esta derecha actual asentada en el poder y dispuesta a dinamitar por completo la democracia desde dentro.

La pulsión solidaria para bien común no nació ayer. Antes de que llegara esta deseada ola otros y otras advirtieron lo que se venía encima en forma de dolor social, en forma de desintegración de la democracia, pero o bien no eran tan inteligentes (y plantaron la semilla inadecuada) o bien no había tierra cultivable ni clima favorable, o todo a la vez. Lástima, pero así son las cosas, complejas.

Ecologistas irredentos se empeñaban en desmontar los mitos de la infinitud de los recursos, en recordar la ley de los rendimientos decrecientes y el segundo principio de la termodinámica, y en vincular señales de alteración biofísica terrestre con un capitalismo depredador, acumulativo y financiero, cuyas ilusiones ópticas se fraguaban en los espejismo de la riqueza, el desarrollismo consumista y en el todo el monte es orégano urbanizable.

El poderoso veneno de la tarjeta de crédito ,que amparaba la oferta de consumo e hipotecas, era el inhibidor para la comunicación de la racionalidad científica y su traducción a la política. Los y las votantes a lo suyo, total España iba bien y Andalucía, por lo que nos toca desde aquí, era imparable.

La juventud, divino tesoro, dormitaba políticamente en sus oficios o en sus estudios sabedora de que era libre y dueña de su futuro, algunos viejos carcamales, que ni fueron, pobres, casta, incordiaban con eso de la política. Cosa aburrida tanto para la tertulia de café como para la alegría de la fiesta.

De modo que no es verdad que ni antes sólo había fuerzas de izquierdas y verdes tontas, ni ahora se esté descubriendo la penicilina. Así son las cosas.

Y como las cosas son así, están, de un lado, quienes quieren aprender del pasado para legar un futuro mejor, y quienes descubierta la penicilina con un envoltorio atractivo podrían tácitamente compartir la estrategia de los que advierten que para penicilina la que ellos vienen guardando en el mismo envoltorio desde hace un puñado de decenios. Ir a una, o cada quien a lo suyo y luego ya veremos.

Estas dos vías conducen a escenarios estratégico políticos distintos. La primera, digamos, es la vía rápida, la que puede crear condiciones para ganar ya, la segunda es la vía lenta la que nos hace esperar el cambio, al menos, con cuatro años más de purgatorio. Tal vez para entonces ya sólo nos quede abierta la puerta del infierno si es que no lo hemos conocido en carne.

¿Creemos que están las cosas para la paciencia? Quien crea eso que repase por favor los datos estadísticos de desahucios, desempleo, cobertura de prestaciones, becas, enfermedades vinculadas con la marginación, exilio forzado, pobreza infantil, empleo precario, igualdad entre hombres y mujeres, coste de la salud, precio de los productos básicos, energía, agua, telefonía, cultura,…

En este contexto de urgencia social a algunas, a algunos, no nos queda otra que insistir. Insistir en que si hay una tierra de cultivo favorable, si tenemos un modelo de elección de candidaturas por medio de primarias abiertas ciudadanas exitoso y la radicalidad democrática de PODEMOSs, si tenemos partidos políticos que no son casta (IU, EQUO, Compromis, ANOVA, CHA, ICV,…), no debemos conformarnos con una cosecha escasa o fraccionada, queremos una cosecha poderosa, una cosecha que alimente el siguiente paso, tomar el gobierno de España para cambiarlo todo, para iniciar un nuevo proyecto constitucional que blinde, esta vez sí, la democracia, y supere a aquél del 78, cuyos artífices se están encargando de dinamitar desde los pilares.

En este momento, la emergencia de los proyectos GANEMOS, al estilo del original nacido en Barcelona, son la primeras llamada a la confluencia para poder cambiar todo.

Que no nos pase que tengamos que denominar a la siguiente del mismo modo que ese manifiesto ecologista conjunto que han firmado sin dudarlo desde los Cayo Lara hasta los Pablo Iglesias, Ultima Llamada. Comprendamos la importancia de la primera. Además, con toda probabilidad el PP modificará la ley electoral para conservar por la vía de un golpe de Estado institucional la mayoría de los ayuntamientos. Cada día que pasa la unidad en torno a candidaturas ciudadanas es más imprescindible.

No agrupemos más dolor en el costado, GANEMOS, ya.




Quién soy

Nací en Riaño, Cantabria, el 12 de Agosto de 1960; cuando tenía un año de edad mis padres se trasladaron a Bilbao, y desde entonces vivo en el barrio de Rekalde. He sido parlamentario de Ezker Batua_Berdeak entre 1994 y 2001, y Consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco entre 2001 y 2009. Ahora, trabajo como Profesor de Filosofía, Ética y Ciudadanía en un Instituto de Bilbao.

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